Rubifen, una cocaína más barata y fácil de conseguir.
El Rubifen o metilfenidato es conocido como la cocaína de los pobres, por sus efectos casi idénticos. Es un medicamento psicoestimulante parecido a las anfetaminas y cada vez hay más gente que lo consume a espaldas de los médicos. Es un medicamento legal pero que mal utilizado es un sucedáneo de la cocaína, mucho más barato y fácil de conseguir.
Se receta para el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención o Hiperactividad), y tiene un uso muy extendido como droga estimulante. Principalmente usada por los jóvenes en época de exámenes para estudiar, pero también para irse de fiesta.
Algunos de los efectos secundarios más comunes que podría causar el Rubifen como medicamento estimulante para el TDAH son, problemas de sueño; disminución del apetito; pérdida de peso; aumento de la presión sanguínea; mareos; dolores de cabeza y estomacales; irritabilidad y mal humor cuando desaparece el efecto del medicamento; nerviosismo. También provoca principalmente los efectos secundarios de las anfetaminas: taquicardia, ansiedad, contractura de mandíbula… El abuso de esta droga pone mucha presión sobre el cuerpo. Y tensión sobre el corazón, que puede resultar fatal.
A través de Internet, este medicamento es relativamente fácil de conseguir, pero es un riesgo. Muchos medicamentos vendidos en sitios fraudulentos por Internet pueden ser falsos. Muchas veces lo que venden bajo un nombre no es realmente lo que dicen, y puede ser peligroso.
En otros países el mal uso del metilfenidato es más común. Pero cada vez más, en España este tipo de fármacos psicoestimulantes están al alza y pueden crear adicción, entre otros efectos secundarios citados anteriormente.
El caso del farmacéutico de Castellbisbal
Este mes pasado de noviembre, se ha vuelto a hablar públicamente de esta droga, debido a la detención de un hombre en Castellbisbal, Cataluña. Este robaba comprimidos de Rubifen aprovechando que era supervisor del turno de noche en una farmacia. De esta manera, cogía del contenedor de rechazo las bolsas de comprimidos que no cumplían los estándares de fabricación. Posteriormente se los llevaba a casa para venderlos por Internet.