Las personas que consumen una droga lo hacen con el objetivo de experimentar una serie de sensaciones placenteras que duran un periodo de tiempo determinado. Entre las sustancias consideradas estimulantes se encuentra una que ha ganado popularidad en los últimos años. Nos referimos al nitrito de alquilo, comúnmente conocido como Popper, una de las drogas sexuales por excelencia. Asociada tradicionalmente al público gay, su uso se ha generalizado y, actualmente, muchos jóvenes de todas las condiciones sexuales la consumen para aumentar su deseo y placer sexual. Su capacidad adictiva es muy alta y es muy fácil encontrarla en el mercado e incluso se puede comprar en plataformas como Amazon.
¿Qué es el Popper?
Los nitritos de alquilo o poppers son ésteres de ácido nitroso que se presentan en forma de un líquido altamente volátil, incoloro o amarillento a temperatura ambiente y de olor afrutado. Por lo general, se venden en pequeños envases coloridos de volumen variable (las presentaciones más frecuentes son 10 y 24 ml). Aún a día de hoy son los inhalantes volátiles más consumidos de manera global. Aunque el nitrito de amilo es el más conocido, a lo largo de los años se han ido introduciendo variaciones en el grupo alquilo, a menudo para sortear trabas legales. Así, se han comercializado como poppers los nitritos de butilo, isobutilo o isopropilo.
Estas sustancias se consumen mediante la inhalación nasal de vapores emanados, dada la alta volatilidad de la droga en estado líquido. Aunque la enorme diversidad de presentaciones y marcas comerciales dificulta la dosificación, el usuario más o menos entrenado puede regular la dosis consumida en función de la profundidad de las inhalaciones, una vez que conoce el producto. El popper se utiliza en diversos contextos, principalmente en ambientes de fiesta y música. Por otro lado, su uso precoital es uno de los más conocidos, especialmente en consumidores homosexuales varones.
Efectos del Popper
Después de tomar nitrito de amilo, el consumidor experimenta un estado súbito de euforia que se acompaña de una sensación de calor probablemente secundaria a la vasodilatación generalizada. Los efectos más habituales tras su consumo son:
- Subidón rápido en el que se pierde el foco de atención y el control del cuerpo
- Estado de bienestar y placer
- Incremento de la socialización y la empatía
- La libido se incrementa
- Lenguaje poco consistente y lentitud en el tiempo de reacción
- Distorsiones perceptivas placenteras
- Relajación de los esfínteres y se favorece la erección en los hombres
A nivel sexual, se produce una sensación subjetiva de mayor rendimiento y potencia durante el acto sexual. Además, el popper puede intensificar y prolongar los orgasmos en ambos sexos. Los efectos placenteros de la droga ocurren al poco tiempo de tomarla y tienen una duración corta, de tan sólo 2 o 3 minutos. En cambio, los efectos secundarios pueden ser duraderos, y pueden incluir:
- Dolores de cabeza
- Dificultades respiratorias
- Náuseas
- Vértigo
- Enrojecimiento de los ojos
- Congestión en la cara y el cuello
- Pérdida del apetito
- Hemorragias nasales
- Hipotensión
- Taquicardia
Hace años, el nitrito de amilo se usaba para tratar problemas del corazón. Actualmente, su uso médico se reduce al tratamiento del envenenamiento por cianuro.
Complicaciones derivadas del consumo de Popper
Las complicaciones oftalmológicas figuran entre las más habituales en el uso de estas sustancias. Aunque el mecanismo exacto de producción es desconocido, parece que incluso el consumo ocasional de popper podría dar lugar a toxicidad retiniana y pérdidas de visión. Una vez se abandona el consumo, el daño suele ir revirtiendo y el paciente va recuperando la visión perdida. Aún así, ha habido algún caso puntual de pérdida de visión irreversible. El popper también puede provocar complicaciones hematológicas tras la inhalación, lo que puede dar lugar a hipoxia, así como a la aparición de anemia hemolítica.
Uno de los principales factores de riesgo del consumo de nitrito de amilo es la mayor prevalencia de tener relaciones sexuales sin protección. Y es que esta droga a menudo es consumida como un desinhibidor o facilitador de encuentros sexuales. Consumidores de popper encuestados han reconocido que la intoxicación aguda por esta sustancia aumentaba sus probabilidades de no usar condón, de dejar las decisiones en manos de su pareja sexual y, en general, de asumir más riesgos.
Una droga que pasa por legal
La situación alegal de la mayor parte de los nitritos en los países occidentales ha permitido que las vías de distribución de éstos hayan permanecido prácticamente invariables en las últimas décadas. Se han comercializado en tiendas de 24 horas, gasolineras y sobre todo en sex shops, presentándose como “afrodisíacos” en envases con colores y nombres llamativos (Rush, Jolt, Leather Man, etc.). En la última década, con el auge de internet, el mercado de los poppers ha sabido adaptarse. De esta forma, se pueden encontrar numerosas webs con una amplia oferta, donde sólo a veces se detalla la composición exacta del producto.
Popular entre la comunidad gay
El nitrito de amilo se sintetizó por primera vez en 1844 y se popularizó como tratamiento para la angina de pecho. No obstante, no comenzó a utilizarse como droga recreativa hasta la década de los 60, inicialmente en la comunidad homosexual. Este colectivo se dio cuenta de que la droga les ayudaba a sentirse mental y físicamente bien, aumentaba su excitación sexual y favorecía la práctica del sexo anal, haciéndolo menos doloroso y más placentero. Así, los poppers son ampliamente utilizados como drogas recreativas, especialmente en la escena gay, y normalmente se inhalan directamente de botellas pequeñas.
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